9 de junio de 2014

DANOS TUS DONES SEÑOR

En el nombre del Padre del Hijo del Espíritu Santo. Amén
Celebramos ayer el días de Pentecostés. Jesús nos reparte a cada uno sus dones, sólo es necesario pedírselos con humildad e insistencia.
Piensa en cada uno de los dones y pide a Dios aquel que consideres que más necesitas.
(tiempo de silencio, reflexión y oración personal)
Recitamos juntos:
¡Ven, Espíritu Santo!
Porque sin ti, a Dios lo tenemos lejos.

¡Ven, Espíritu Santo!
Porque sin ti, Cristo resucitado
Se nos queda en el pasado.

¡Ven, Espíritu Santo!
Porque sin ti, El Evangelio es letra muerta.

¡Ven, Espíritu Santo!
Porque sin ti, la Iglesia es una simple organización,
y la autoridad se convierte
en ejercicio del poder.

¡Ven, Espíritu Santo!
Porque sin ti, la misión pasa a ser propaganda.
Y el culto es un arcaísmo.
Sin ti, el actuar de los cristianos
refleja una vida de esclavos.

¡Ven, Espíritu Santo!
Porque contigo, el cosmos camina
hacia el Reino.
Contigo, Dios está cerca, y Cristo resucitado
se hace presente.

¡Ven, Espíritu Santo!
Porque contigo, el Evangelio es vida;
la Iglesia pasa a ser comunión en la Trinidad.
Contigo, la autoridad es un servicio liberador,
y la misión, un renovado Pentecostés.