23 de febrero de 2017

MANOS A LA OBRA

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
Recitamos juntos:
Señor, te damos gracias
por los hombres que trabajan en paz

y los que construyen un mundo más feliz.
Sin embargo,
a menudo vemos en la televisión,
niños, mujeres y hombres que sufren.
Tienen hambre,
están heridos por la guerra,
cazados en sus casas,
acribillados por las bombas y los fusiles.
También vemos, a veces,
hombres y mujeres que se sacrifican
por los que sufren,
y les ayudan a aliviarse.
Luchan contra el mal,
sonríen a los que temen y a los débiles,
les infunden aliento y esperanza.
Señor, cuando se ama de verdad,
el sufrimiento es menos pesado de llevar,
las injusticias retroceden
y las rencillas se apagan.
Enséñanos a amar, a luchar, a sonreír
para que llegue a nosotros
la paz y la amistad,
para que florezca la esperanza,
en el corazón de todos y cada uno.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo 
Como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén