27 de abril de 2017

COMUNICAD AL MUNDO LA ALEGRÍA DE VIVIR

Reflexión:

La primera invitación del Resucitado es a la alegría. Este es el significado de la expresión pascual de ¡Aleluya!

El motivo no es otro que Jesús mismo. Su presencia entre los suyos es capaz de transformarlos en hombres y mujeres arriesgados, cuando estaban más temerosos. Su presencia entre ellos no será una contemplación infecunda sino que deberán “volver a Galilea”, allí “le verán”.
Galilea, como tantas veces experimentaron a su lado, es el lugar de la misión, de la entrega sin reservas, de los gestos y palabras a los más necesitados haciéndoles sentir las entrañas de misericordia del Padre para con los pequeños.
Jesús Resucitado sigue siendo el único motivo de nuestro ser y quehacer cristiano.
¡Vayamos a Galilea!  Y permitamos que el encuentro nos cambie por dentro en “una alegría que nadie nos podrá quitar” 

Recitamos cada estrofa una fila y la última estrofa todos juntos:
Danos tu Espíritu, Jesús,
para descubrir la presencia
de Dios en cada instante
y vivir en la alegría
del encuentro y la alabanza.

Enséñanos a vivir con alegría
los hechos cotidianos de nuestra vida.
Que no nos invada
el desaliento de estos tiempos.
Que no perdamos la esperanza,
la sorpresa, la capacidad de asombro,
la gratitud de encontrarte,
caminando a nuestro lado,
mientras construimos
nuestro proyecto de vida.

Que nuestro anuncio
y nuestro testimonio
sepan transmitir los valores
por los cuales viviste,
moriste y resucitaste.
Que nos animemos
a dar la vida por los otros.
Que nos atrevamos a cambiar
la lógica del tener y del consumo,
por la alegría del dar y de la entrega.

Danos tu Espíritu, Jesús,
para aprender a vivir con alegría
y transmitiendo alegría,
en nuestro diario testimonio
de discípulos seguidores tuyos
que, lleno del Espíritu,
pasaste haciendo el bien, dando la vida.
Escucha nuestra oración.

Ven a nuestro encuentro,
cambia nuestros corazones
y llénalos de la alegría del Evangelio
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo ....