5 de abril de 2017

JESÚS CAE POR TERCERA VEZ

Lector 1
Jesús cae por tercera vez.
          (hacemos silencio)
Lector 1:
Te adoramos, Señor, y te bendecimos,
Todos:porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo.
Lector 1: La tercera caída parece manifestar la humillación bajo la cruz. Jesús había dicho a los discípulos que no había venido para ser servido, sino para servir. Más agotado, más falto de fuerzas. Caes desfallecido, Señor.
Lector 2:
Cayendo a tierra por tercera vez en el camino de la cruz, de nuevo proclama a gritos su misterio. ¡Escuchemos su voz! Este
condenado, en tierra, bajo el peso de la cruz, ya en las cercanías del lugar del suplicio, nos dice: «Yo soy el camino, la verdad y la vida». «El que me siga no caminará en la oscuridad, sino que tendrá la luz de la vida».
Que no nos asuste la vista de un condenado que cae a tierra extenuado bajo la cruz. Esta manifestación externa de la muerte, que ya se acerca, esconde en sí misma la luz de la vida.
Pausa de silencio
Todos:
A ti, Jesús, apoyo en nuestra debilidad, honor y gloria por los siglos. Amén.
Te suplico, Señor, que me concedas,
por intercesión de tu Madre la Virgen,
que cada vez que medite tu Pasión,
quede grabado en mí
con marca de actualidad constante,
lo que Tú has hecho por mí
y tus constantes beneficios.
Haz, Señor, que me acompañe,
durante toda mi vida,
un agradecimiento inmenso a tu Bondad. 
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en el principio ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén