13 de mayo de 2017

AVE, AVE, AVE MARIA

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
Los nombres de las tres personas que fueron testigos de las apariciones de la Virgen en Fátima eran Francisco, Jacinta y Lucía. Esta última ha vivido en Pontevedra algunos años de su vida como religiosa y ha muerto en el año 2005. Estos tres pastorcillos el 13 de mayo de 1917 vieron una luz como de un relámpago. Así lo relatan: 
“Cerca de una encina que aún existe, vimos un relámpago. Y habiendo dado algunos pasos más, vimos sobre una encina a una Señora vestida de blanco, más brillante que el sol, esparciendo luz más clara e intensa que un vaso de cristal lleno de agua cristalina atravesado por los rayos más ardientes del sol. Nos paramos
sorprendidos por la aparición.  Estábamos tan cerca que quedamos dentro de la luz que Ella irradiaba. Entonces la Señora nos dijo: No tengáis miedo. Soy del cielo”.
Lector 2
Como todas las apariciones, para la gente el testimonio de estos tres niños es muy extraño y empiezan para ellos tiempos de persecución.
Ellos manifiestan constantemente el encargo que María les hace: La Virgen pide que se rece. Que hagamos oración y pidamos por el mundo en el que vivimos. Pide que el corazón de las personas se convierta.
La Virgen se aparece en Fátima con el rosario en la mano.  Ya sé que muchos de vosotros no sabéis muy bien qué es eso del rezo del rosario. Lo importante es que, rosario o no rosario, seamos personas de oración, que no es otra cosa que comunicarnos con Dios; dejar sitio a Dios en nuestras vidas; entrar en contacto con él y dejar que cambie y transforme todo aquello que en nuestras vidas sabemos que no marcha muy bien.
Lector 3
Esta noche en las calles de nuestra ciudad, muchas personas acompañaremos  a nuestra señora de Fátima desde su casa, en el Santuario de aquí del Couto, hasta la Catedral.
A su paso y en muchos de los hogares de los que no pueden acercarse hasta la calle, resonarán las Aves Marías del Rosario que los orensanos rezaremos unidos a nuestra Madre del cielo.
Hoy María, nuestra madre del cielo nos hace una invitación, la misma que hizo a los tres pastorcitos en Cova de Iría: acompáñame en la oración. Recemos juntos por la PAZ de nuestros corazones y de nuestras naciones.
Lector 4
Rezamos hoy a María pidiéndole por la paz en nuestras vidas:
La Primera fila:
 Dios te salve María,   llena eres de gracia 
El Señor es contigo, 
bendita tu eres entre todas las mujeres, 
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Todos:
-Santa María Madre de Dios, 
ruega por nosotros pecadores, 
ahora y en la hora de nuestra muerte, 
Amén.
Lector 4
Rezamos hoy a María pidiéndole por la  paz en nuestro país:
La Primera fila:
Deus te salve, María, chea es de gracia, o Señor é contigo.
Bendita ti sexas entre tódalas mulleres, e bendito é o froito do teu ventre, Xesús.
Todos:
Santa María, Nai de Deus,
Prega por nós pecadores, agora e na hora da nosa morte.
Lector 4
Rezamos hoy a María pidiéndole por la paz en el mundo entero:
La Primera fila:
Hail Mary, full of grace, the Lord is with thee.
Blessed are thou among women, and blessed is the fruit of thy womb, Jesus.
Todos:
Holy Mary, Mother of God,
Pray for us sinners, now and at the hour of our death
Lector 4: 
Recitamos juntos:
María, Madre nuestra dulcísima!, que escogiste a los pastorcitos de Fátima para mostrar al mundo las ternuras de tu Corazón misericordioso, y les propusiste la devoción al mismo como el medio con el cual Dios quiere dar la paz al mundo, como el camino para llevar las almas a Dios, y como una prenda suprema de salvación. Haced, ¡oh Corazón de la más tierna de las madres!, que sepamos comprender este mensaje de amor y de misericordia, que lo abracemos con filial adhesión y que lo practiquemos siempre con fervor; y así sea vuestro Corazón nuestro refugio, nuestro consuelo y el camino que nos conduzca al amor y a la unión con vuestro Hijo Jesús.


Compromiso para el día de hoy: Hagamos una visita personalmente a cualquier hora del día a la Virgen en el santuario de Fátima.

Cantamos: AVE, AVE, AVE MARIA ....