26 de mayo de 2017

MARIA, QUIERO IMITAR TU HUMILDAD

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
El P. Faustino nos recuerda en sus escritos como debe ser nuestra devoción a la Virgen. Nos dice, que además de dirigirle palabras es necesario imitarla. Sigue diciendo el Padre Faustino,  para imitarla es preciso conocer sus virtudes y esforzarse en practicarlas.
Una de estas virtudes que el Padre Faustino inculca esté presente en sus colegios y que copió de María, nuestra madre del cielo, es la HUMILDAD.
Nos dice que María sobresale entre los humildes que confían en el Señor:
       - en la respuesta a Dios, con su hágase,
       - con su confianza siempre puesta en Dios y no en sus propias fuerzas
       - y con su vivir en total disponibilidad a la acción del Espíritu Santo.
Reflexionamos en como andamos de humildad; ¿confiamos más en Dios que en nuestras propias fuerzas?
(hacemos unos momentos de silencio)
Pedimos a María nos enseñe a ser humildes como ha sido ella. 
Recitamos juntos: Dios te salve María, llena eres de gracia ... 
Divina Pastora, Madre mía,
Yo hijo tuyo me ofrezco a ti 
y te consagro para siempre 
todo lo que me queda de vida. 
Mi cuerpo con todas sus miserias,
mi alma con todas sus flaquezas,
mi corazón con todos sus afectos y deseos.
Todas mis oraciones, trabajos, amores,
sufrimientos y combates; 
en especial mi muerte con todo lo que le acompañe,
mis últimos dolores y mi última agonía
madre, acuérdate de este tu hijo
y de la consagración que te hace
Y si yo, vencido por el desaliento y la tristeza
Llegara alguna vez, a olvidarme de ti,
Te pido por el amor que tienes a Jesús
Me protejas como hijo tuyo
Hasta que esté contigo en el cielo.    Amén

Nos unimos al canto: