15 de septiembre de 2017

UNA BENDICIÓN AL INICIAR UN NUEVO CURSO

Te deseo, al comienzo de este curso: 

Recitamos juntos:
Que el Buen Dios te mire y te envuelva. 
Que el Buen Dios te alegre el corazón. 
Que el Buen Dios te llene de paz y de alegría.
Que el Buen Dios te dé sabiduría para entender la vida como entrega. 
Que el buen Dios te dé novedad para hacer de cada día 
algo nuevo,  no una triste rutina. 
Que el Buen Dios te llene de fuerza en los días grises y de cansancio. 
Que el Buen Dios te dé tanto amor que no midas la entrega. 
Que el Buen Dios te conceda delicadeza 
para hacer del amor «detalles de amor». 
Que el Buen Dios te dé sensibilidad 
para leer los susurros secretos del corazón. 
Que el Buen Dios sea tu horizonte y tu fuente.
Lector: Te deseo: Que Dios Padre y Madre, recree cada día tu vida. 
Que Dios Hijo, sane y cure las heridas que te encierran en ti mismo. 
Que Dios Espíritu Santo, avive en ti todo lo que Jesús nos dijo y nos dejó como signo de Vida Nueva.
Te deseo: Que todos estos deseos puedan ser una realidad 
Te deseo que sientas cada día la protección de nuestra Madre del cielo, María. Amén
Otro lector:
A Ella, le confiamos nuestro curso escolar y nuestra vida. Y le pedimos un corazón puro como el suyo.
Juntos decimos: Dios te salve María, llena eres de gracia el Señor es contigo ...
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo...
Escuchamos la canción del lema de este curso.