8 de noviembre de 2017

SEÑOR, DA HAMBRE DE JUSTICIA A LOS QUE TIENEN PAN

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
Del evangelio de San Mateo:
"Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados". 

Reflexión:
Mateo no habla de personas que sufren hambre y sed físicas, falta de alimento y bebida, sino de personas que desean, buscan, anhelan la justicia con toda su alma. Tiene un empeño extraordinario en buscar y vivir la justicia, es decir, la voluntad de Dios, los planes salvíficos de Dios. En Mateo tenemos una transposición, un corrimiento: del plano
material, del hambre física, pasa al hambre y sed para designar el anhelo interior, un deseo fuerte.
"Señor, da hambre de justicia a los que tienen pan".
Se podría resumir lo que quiere decir Mateo: "Buscad primero el Reino de Dios y su justicia, y todo lo demás se os dará por añadidura".
En Mateo, pues, "hambre y sed" hay que entenderlas como metáfora, como imagen para expresar el deseo, el anhelo,  la búsqueda de Dios.
                                     (tiempo de silencio para la reflexión)
Recitamos juntos:
"Señor, tú eres mi Dios, tú eres mi Señor, y nunca te vi.
Tú me has creado y renovado,
tú me has concedido todos los bienes y
aun no te conozco.
Fui hecho, en fin, para verte,
y todavía no he hecho aquello para lo que fui hecho.
Entonces, Señor, ¿hasta cuándo?
¿Hasta cuándo te olvidarás de nosotros?
¿Hasta cuándo apartarás de nosotros tu rostro?
¿Cuándo nos mirarás y escucharás?
¿Cuándo llenarás de luz nuestros ojos y nos mostrarás tu rostro? ¿Cuándo te volverás a nosotros?
Míranos, Señor;
escúchanos, ilumínanos, muéstrate a nosotros.
Manifiéstanos de nuevo tu presencia para que nos vaya bien,
ya que sin ella nos va tan mal.
Ten piedad de nuestros trabajos y esfuerzos para llegar a ti,
porque sin ti nada podemos...
Enséñame a buscarte y
muéstrate a quien te busca: porque no puedo ir en busca a menos que tú me enseñes, y no puedo encontrarte si tú no te manifiestas. Que te busque deseando y te desee buscando; que te encuentre amando y te ame encontrándote". Amén