10 de noviembre de 2017

SILENCIO Y PAZ


En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
Lector 1:
Dichosos los sufridos porque ellos heredarán la tierra.
Reflexión:
Esta es la bienaventuranza de los no-violentos. El objetivo de la felicidad de los mansos es poseer en herencia la tierra. ¿Qué significa esta expresión? ¿De qué tierra se trata?
Tendríamos que decir en primer lugar que se trata de una "herencia", y por lo mismo, es don de Dios; es un regalo que Dios hace a los que quiere.
Dios, en el libro del Génesis promete a Abrahan la herencia de la tierra de Palestina y con esta herencia todas las ventajas: la tranquilidad, la prosperidad, la paz, una larga vida y felicidad. 
Poseer la tierra en herencia es símbolo de la felicidad plena. Significa algo más que poseer un territorio. 
Lector 2:
La mansedumbre, es sinónimo de calma interior, serenidad, flexibilidad, capacidad de adaptación, de comprensión, de perdón. Manso es la persona que no se deja dominar por la ira o por la impaciencia. No desprecia a nadie. Soporta la adversidad y la prueba. No es insensible, sino humilde. 
La mansedumbre es fortaleza: "Cuando estoy débil, entonces soy fuerte", dice el apóstol. El manso cree en la fortaleza del amor, y renuncia a toda forma de violencia. Quiere luchar sin agresividad por un mundo más justo y humano. Es sencillamente una manera de amar a los demás. Es no querer maltratar a nadie ni con nuestros pensamientos, ni con nuestras palabras, con nuestros gestos. Es buscar el bien de los demás, para amarlos. 
Lector 1:
Dice el Papa Francisco "tratémonos siempre con el amor y la ternura de Dios, con respeto y paciencia, sabiendo que nosotros ponemos las manos, los pies y el corazón sabiendo que es Dios quien guía nuestras acciones". 
(tiempo de silencio y reflexión)
silencio y paz. Clima de reflexión
Lector 2:
Pidamos a Dios nos conceda el don de la mansedumbre, le decimos juntos: 
Señor Jesús, que dijiste:
dichosos los sufridos porque
ellos heredarán la tierra;
enséñanos a no envidiar a los poderosos,
sino a confiar con corazón manso y humilde
en nuestro Padre celestial,
pues El distribuye generosamente
a cuantos buscan el Reino de Dios y su justicia.
Padre nuestro que estás en los cielos ...
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo...