20 de diciembre de 2017

¡HÁGASE EN MI!

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
Lector 1:
¿Qué dice?
Lector 2:
Hágase en mí según tu palabra.
Lector 1:
¿Qué me dice?
Lector 2:

María tenía, ciertamente, sus planes para la vida. Pero, de repente, Dios interviene, y la invita a una gran aventura: ser madre de Jesús, el “Dios que salva”.

Es una invitación, no es imposición.
Por una parte, la monotonía segura de los proyectos propios; por otra, la propuesta de colaborar con Dios. De un lado, las rutinas previsibles; de otro, la propuesta de un Dios que hace reales los sueños más imposibles.
Y María dice “Sí”. Y se convierte en Madre de Dios. Y la sigue una multitud de hombres y mujeres, a lo largo de los siglos, que también dicen “Sí”.

Lector 1:
¿Qué le digo?
Todos:
Cuando no entiendo nada, cuando los días son grises y tristes, cuando el camino se hace pesado, cuando el amor se enfría, cuando cuesta volver a comenzar, cuando la fuerza flaquea…
Hágase en mí según tu Palabra.
Lector 1:
María de Nazaret es una de las protagonistas de este tiempo de Adviento.
Gracias a ella, a que ella dijo "SI" a la voluntad de Dios celebramos la Navidad. En ella se manifiesta claramente el respeto que tiene Dios por nuestra libertad.
El Evangelio nos presenta a María, la Madre de Jesús, como una mujer dichosa por haber creído, por haber descubierto a Dios y por haberse sabido fiar de Él a pesar de las dudas e incertidumbres. 
Lector 2:
Confiemos a María nuestras dudas, nuestras esperanzas ... nuestra vida y pidámosle que como ella digamos "SI" al plan que Dios tiene para cada uno de nosotros.
Decimos juntos: Dios te salve María, llena eres de gracia ...