25 de enero de 2018

¡QUÉ ADMIRABLE ES TU NOMBRE, SEÑOR!

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
Recitamos juntos:
Señor, dueño nuestro, 
¡qué admirable es tu nombre en toda la tierra!

Lector 1.
Cuando contemplo el cielo, obra de tus dedos, 
la luna y las estrellas que has creado, 
¿qué es el hombre, para que te acuerdes de él,    
el ser humano, para darle poder? 

Lector 2.
Lo hiciste poco inferior a los ángeles, 
lo coronaste de gloria y dignidad, 
le diste el mando sobre las obras de tus manos, 
todo lo sometiste bajo sus pies. 

Recitamos juntos:
Señor, dueño nuestro, 
¡qué admirable es tu nombre en toda la tierra!



Lector 1.
La naturaleza nos acerca a la grandeza de Dios y también nos acerca a sentirnos en paz con nosotros mismos. El Papa Francisco nos invita a cuidar la tierra; en palabras suyas "cuidemos la casa común". Cuidando la "casa común" cuidamos la paz que va creciendo en nuestro corazón. Esta invitación del Papa nos ayuda a acercarnos más a Dios. Señor danos fuerza para cuidarnos y cuidar nuestra casa común.
Te pedimos que seamos unos para los otros y para lo que nos rodea mensajes de paz. Decimos juntos: Padre nuestro que estás en el cielo ...
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo....