16 de marzo de 2018

LA VERÓNICA LIMPIA EL ROSTRO DE JESÚS

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
Lector 1
LA VERÓNICA LIMPIA EL ROSTRO DE JESÚS
(breve silencio)
Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos.
TODOS: Pues por tu santa cruz redimiste al mundo.
Lector 2

Dice el profeta Isaías: «No tenía apariencia ni presencia; lo vimos y no tenía aspecto que pudiésemos estimar. Despreciable y desecho de hombres, varón de dolores y sabedor de dolencias, como uno ante quien se oculta el rostro, despreciable, y no lo tuvimos en cuenta». 
Lector 3.
Acabamos de escuchar la descripción profética de la figura de Jesús camino del Calvario, con el rostro desfigurado por el sufrimiento, la sangre, los salivazos, el polvo, el sudor... Entonces, una mujer del pueblo, Verónica de nombre, se abrió paso entre la muchedumbre llevando un lienzo con el que limpió piadosamente el rostro de Jesús.
El Señor, como respuesta de gratitud, le dejó grabada en él su Santa Faz.
Lector 4.
La vocación de todos los cristianos es secar el sudor y la sangre del hermano. Nosotros podemos repetir hoy el gesto de la Verónica en el rostro de Cristo que se nos hace presente en tantos cercanos nuestros que comparten de diversas maneras la pasión del Señor.

Compromiso para el día de hoy: "secar el "sudor" de una persona cercana a nosotros". 
Al final del día piensa si lo has cumplido.

Todos:
Hail Mary,
full of grace,
The Lord is with thee.
Blessed art thou among women
and blessed is the fruit
of thy womb, Jesus.
Holy Mary,
Mother of God,
pray for us sinners now
and at the hour of death.

Amen.