28 de noviembre de 2018

DIOS LE BUSCÓ



Lector:   En los Santos encontramos nosotros un estímulo. Empezamos esta semana que vamos a dedicar a San José de Calasanz, dando alguna pincelada de porque es estímulo para nosotros:
escuchó la voz de Dios que le llevó a servir a los más pequeños, los niños de las plazas y calles de Roma.
Por medio de la enseñanza de las letras y los valores cristianos que acercaban al niño a la
sociedad y a Dios inculcó en los pequeños el deseo de ser personas mejores, y que con sus nuevas actitudes renovaran la sociedad.
Nuestra sociedad hoy también necesita ser renovada. Recitan las dos filas de la ventana: Pedimos hoy a San José de Calasanz que nuestra escuela siga siendo hoy un lugar en los que se vivan los valores que el tanto inculcó a sus maestros colaboradores.
Recitan las dos filas de la puerta: Pedimos a Dios por nuestros educadores para que a ejemplo de Calasanz escuchen en su interior la voz de Dios que les conduzca a enseñar en los valores calasancios.    
(silencio)
Recitamos juntos:
Oh Dios, que has dotado a San José de Calasanz con el AMOR y la PACIENCIA para que pudiera ser un ejemplo de educador de niños y jóvenes,  concede a nuestros educadores estos valores para que consigan de nosotros, los hombres y mujeres que la sociedad de hoy necesita. Amén.