22 de abril de 2015

HOY ES UN BUEN DÍA

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
Lector 1:
La historia cuenta que había dos hermanos que se querían con toda el alma. Ambos eran agricultores. Uno se casó y el otro permaneció soltero. Decidieron seguir repartiendo toda su cosecha a medias. 

Una noche el soltero soñó: ¡No es justo! Mi hermano tiene mujer e hijos y recibe la misma proporción de cosecha que yo que estoy solo. Iré por las noches a su montón de trigo y le añadiré varios sacos sin que él se de cuenta. 
A su vez, el hermano casado soñó también una noche: ¡No es justo! Yo tengo mujer e hijos y mi futuro estará con ellos asegurado. A mi hermano, que está solo, ¿quién lo ayudará? Iré por las noches a su montón de trigo y le añadiré varios sacos sin que se de cuenta. 

Así lo hicieron ambos hermanos. Y ¡oh, sorpresa!, ambos se encontraron en el camino, una misma noche, portando sacos uno para el otro. Se miraron, comprendieron lo que pasaba y se abrazaron con un abrazo de hermano, aún más fuerte, y para siempre.

Lector 2:
REFLEXIÓN: A veces, es necesario hacer un alto en nuestra vida y valorar las bendiciones que tenemos al contar con un hermano. Es esencial, como cristianos, amarnos como tales. No podemos dar testimonio de Vida, si no amamos a los que están más cerca de nosotros. El Señor nos pide caridad y entrega. Estamos  en tiempo de Pascua de Resurrección. Hoy es un buen día para empezar. ¿A qué te invita la siguiente canción?. Interiorízala en ti.