21 de mayo de 2018

MAGNIFICAT

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
Lector 1:
Hoy vamos a reflexionar sobre una de las oraciones más recitadas en la historia del cristianismo, la compuso la misma María de Nazaret. El evangelista San Lucas la recoge en el capítulo 1 de su evangelio durante la visitación a su prima Isabel.
Es la oración que conocemos como el canto del Magníficat; María en él proclama la confianza en el poder de Dios que salva y es el liberador de los débiles y

¡BUENOS DÍAS MARÍA!

Haz un momento de silencio. Ponte en una postura cómoda y respira hondo para estar en paz por dentro.
Dios está aquí, contigo.


¡Buenos días, María!
Al levantarnos, decimos “hola” a nuestra mamá, con un beso. También queremos aprender a saludarte, pero no sabemos bien cómo hacerlo. Hay unas palabras que son el mejor saludo. Un saludo que dice que fuiste muy obediente a Dios y así, su Hijo, Jesús, se hizo hombre como nosotros, 
y pudo decirnos que Dios nos quiere mucho.

Un saludo que te llama “bendita”, porque tú has traído vida 
y alegría para todos. Nosotros, lo recordamos y rezamos muchas veces. Ahora, desde el fondo de nuestro corazón, te lo decimos rezando:



Juntamos nuestras manos y rezamos:



  

Cantamos juntos:




Nos Despedimos:

Madre Divina Pastora, ruega por nosotros..
San Faustino , ruega por nosotros…
Beata Victoria, ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Amén

18 de mayo de 2018

MARIA ME ACOMPAÑA EN EL CAMINO

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
Lector 1:
Hay días en que miro atrás y descubro que voy acumulando recuerdos. Y si esto pasa cuando uno es joven, qué no será a los ochenta... 
Supongo que en cierta medida empezamos a ser adultos cuando podemos mirar atrás, y vamos teniendo memorias; empezamos a sentir que hay heridas (unas bien cicatrizadas, otras que aún escuecen); que hay situaciones joviales que, al evocarse, no pueden menos que suscitar una sonrisa; que hay rostros que en algún momento fueron tan cercanos y ahora se desdibujan un poco, pero aún me hacen vibrar. Entonces palabras como gratitud,

MARÍA, MADRE NUESTRA

Haz un momento de silencio. Ponte en una postura cómoda y respira hondo para estar en paz por dentro.
Dios está aquí, contigo.


María es la Madre de Jesús, la Madre de Dios. Fue Madre dándole a luz en Belén. Fue Madre también cuidando de sus pasos de niño y educándole con cariño. Y es Madre nuestra.



Oramos:
Gracias María, 

por tu corazón generoso.

Gracias María, 

Por ser tan buena Madre.

Gracias María, 

porque eres Madre nuestra

y de los más débiles, de los tristes,de los enfermos….



Juntamos nuestras manos y rezamos:



  

Cantamos juntos:




Nos Despedimos:

Madre Divina Pastora, ruega por nosotros..
San Faustino , ruega por nosotros…
Beata Victoria, ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Amén

17 de mayo de 2018

MARÍA, MADRE

Haz un momento de silencio. Ponte en una postura cómoda y respira hondo para estar en paz por dentro.
Dios está aquí, contigo.


María:

Hoy te queremos invocar con el nombre más bonito; queremos llamarte,


Queremos pedirte que estés cerca de nosotros y que nos cuides como cuidaste de Jesús.
(Hablamos un ratito con ella ….en nuestro interior….)



Juntamos nuestras manos y rezamos:



  

Cantamos juntos:




Nos Despedimos:

Madre Divina Pastora, ruega por nosotros..
San Faustino , ruega por nosotros…
Beata Victoria, ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Amén

16 de mayo de 2018

FELIZ TU MARIA

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
Lector 1
Ha pasado la mitad del mes dedicado a María, aunque por ello no perdemos nuestras ganas de seguir acercándonos a Ella, nuestra Madre del cielo, y mostrarle que su fiesta pasa pero Ella no pasa nunca. No tenemos que esperar al año que viene para seguir acercándonos a ella y sentirla a nuestro lado. 
Las fiestas siempre nos dejan felicidad y  alegría. Por eso hoy vamos a

GRACIAS MARIA

Haz un momento de silencio. Ponte en una postura cómoda y respira hondo para estar en paz por dentro.
Dios está aquí, contigo.


Es importante dar las gracias. Por eso hoy se las damos a María, nuestra mamá del cielo y desde lo más profundo de nuestro corazón.



• Por tu corazón bueno y disponible.
•Por tu corazón sencillo y humilde.
•Por tu corazón lleno de luz y de amor.
•Por tu corazón abierto al infinito.


Juntamos nuestras manos y rezamos:








  

Cantamos juntos:




Nos Despedimos:

Madre Divina Pastora, ruega por nosotros..
San Faustino , ruega por nosotros…
Beata Victoria, ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Amén