17 de noviembre de 2017

AL ACABAR EL DÍA

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén   

Lector 1:
Con frecuencia, al acabar el día, sientes que te pesa el ruido, el ajetreo de la jornada vivida intensamente, el can­sancio... y, en muchas ocasiones, el vacío interior. Es el momento de entrar en lo profundo de ti mismo y dar sentido al día que has vivido. Cinco minutos nada más, vividos en el corazón de la noche, en silencio y el sosiego. Cualquier plegaria hecha en el medio de la noche se con­vierte en potente foco capaz de iluminar tanto

TE PIDO SEÑOR...

Nos preparamos

Haz un momento de silencio. Ponte en una postura cómoda y respira hondo para estar en paz por dentro.






Oramos


Señor, te pido que seas dueño de mi boca para no mentir nunca y decir siempre la verdad.
Señor, te pido que seas dueño de mis oídos para no escuchar nunca lo malo y siempre escuchar cosas buenas.




Rezamos juntos:  


Aquí estoy Padre Dios...







Terminamos con una canción



Nos despedimos

Madre Divina Pastora, ruega por nosotros..

San Faustino , ruega por nosotros…

Beata Victoria, ruega por nosotros.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

16 de noviembre de 2017

MI CASA SERÁ CASA DE ORACIÓN


VENGO AQUI     (Hacer clip para escuchar la canción)      


Lector:
Del Evangelio según Lucas 
Jesús entró en el Templo y comenzó a echar fuera a los que vendían, diciéndoles: «Está escrito: Mi Casa será Casa de oración. ¡Pero vosotros la habéis hecho una cueva de bandidos!»
Enseñaba todos los días en el Templo. Por su parte, los sumos sacerdotes, los escribas y también los notables del pueblo buscaban matarle, pero no encontraban modo de hacerlo.
Palabra de Dios.

Reflexión:
- ¿Qué uso hago de la "Casa de Dios"?. 
- ¿Qué sentimientos me produce el encontrarme en la casa de Dios?
- Mi oración al Señor ¿consiste en una relación sencilla de padre a hijo como fuerza para comunicarme con Dios, o más bien está recubierta de costumbres y prácticas con la pretensión de conseguir su benevolencia? 
- Al escuchar la palabra de Jesús hoy, ¿a qué te compromete?.
                             (tiempo para la reflexión)

Recitan las dos filas de la ventana:

Cantad al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en nosotros.
Que nos alegremos porque nos ha creado,
Alabad su nombre con oraciones,
cantadle con tambores y cítaras.

Recitan las dos filas de la puerta:
Porque el Señor nos ama
y adorna con la victoria a los buscan.
Que festejemos su gloria
y cantemos jubilosos:
con vítores a Dios en la boca
y espadas de dos filos en las manos.
Amén







Hoy en el colegio tienes la oportunidad, desde ahora, bajar a recibir el sacramento del perdón

ME NECESITAS

Nos preparamos

Haz un momento de silencio. Ponte en una postura cómoda y respira hondo para estar en paz por dentro.




Oramos


Quiero seguirte, Señor, porque sé que me necesitas para crear un mundo en donde reine cada vez más la justicia, el amor y la paz.



Rezamos juntos:  


Aquí estoy Padre Dios...







Terminamos con una canción


Nos despedimos

Madre Divina Pastora, ruega por nosotros..

San Faustino , ruega por nosotros…

Beata Victoria, ruega por nosotros.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

15 de noviembre de 2017

LA MISERICORDIA A LA QUE SOMOS LLAMADOS

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
Lector 1
“La misericordia a la cual somos llamados abraza a toda la creación, que Dios nos ha confiado para ser cuidadores y no explotadores, o peor todavía, destructores”. (Papa Francisco)

Lector 2
¿En qué medida eres cuidadoso con la naturaleza?
¿Qué actitudes tienes que cambiar en ti para que te consideres misericordioso con lo que te rodea?
Da gracias a Dios por la creación. Da gracias a Dios por ti. Por cada uno de los miembros de tu familia. Da gracias a Dios por los seres creados que no te son simpáticos.
                             (tiempo de silencio y oración)
Lector 1
Recitamos a María juntos:

 Divina Pastora, Madre mía,
    yo hija/o  tuya/o me ofrezco a ti
y te consagro para siempre
todo lo que me queda de vida.
Mi cuerpo con todas sus miserias,
mi alma con todas sus flaquezas,
mi corazón con todos sus afectos y deseos.

Todas mis oraciones, trabajos, amores,
sufrimientos y combates;
en especial mi muerte con todo lo que le acompañe,
mis últimos dolores y mi última agonía.

Madre, acuérdate de esta/e  tu hija/o
y de la consagración que te hace.

Y si yo, vencida/o por el desaliento y la tristeza,
llegara alguna vez a olvidarme de ti,
te pido por el amor que tienes a Jesús
me protejas como hija/o tuya/o
hasta que esté contigo en el cielo. Amén
Madre Divina Pastora, ruega por nosotros

QUIERO SEGUIRTE



Nos preparamos

Haz un momento de silencio. Ponte en una postura cómoda y respira hondo para estar en paz por dentro. 




Oramos

Quiero seguirte, Señor, en medio de este mundo; quiero seguirte en medio de tantas dificultades... en medio de una sociedad que pasa cada vez más de Ti; en medio de tanta gente que, sin saberlo, está hambrienta y necesitada de algo que la llene de verdad.


Rezamos juntos:  Aquí estoy Padre Dios.....





Nos despedimos


Madre Divina Pastora, ruega por nosotros..

San Faustino , ruega por nosotros…

Beata Victoria, ruega por nosotros.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

14 de noviembre de 2017

EL PERDÓN NOS INFUNDE ESPERANZA

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
Empezamos nuestro día con unas palabras sacadas del mensaje del papa Francisco de la Jornada Mundial de la Juventud del año 2016:
Lector 1
¡Cómo es difícil muchas veces perdonar! Y, sin embargo, el perdón es el instrumento puesto en nuestras frágiles manos para alcanzar la serenidad del corazón. Dejar caer el
rencor, la rabia, la violencia y la venganza son condiciones necesarias para vivir felices”. 

“El perdón es una fuerza que resucita a una vida nueva e infunde el valor para mirar el futuro con esperanza”. 
Lector 2
Reflexión:
¿Me es difícil perdonar?
rencor, rabia, violencia, venganza ... ¿tienen que ver