Nació
en Acebedo del Río, Celanova.
El 24 de marzo de 1831. Su infancia fue tranquila. Su mayor riqueza, la fe.
Cada tarde Dios se hacía presente en su hogar con la oración familiar. En este ambiente de familia y fe echó raíces
la futura espiritualidad del Padre Faustino: el amor a María.
Podemos
empezar hoy el día dándole gracias a Dios por cada una de nuestras familias.
No son como las del Padre Faustino. Ni mejores, ni peores. Simplemente, diferentes.
No son como las del Padre Faustino. Ni mejores, ni peores. Simplemente, diferentes.
En
un ratito de silencio, hablamos con Dios sobre la nuestra.
Finalizamos
rezando la oración que recita la familia más grande, la familia cristiana: El
Padrenuestro.
Y, ahora, ¡a cantar!
Nos Despedimos:
Madre Divina Pastora, ruega por nosotros..
San Faustino , ruega por nosotros…Beata Victoria, ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén