20 de noviembre de 2019

SALMO 16

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
Iniciamos hoy nuestro día recitando juntos el Salmo 16
Señor, escucha mi oración,
atiende a mis clamores,
presta oído a mi súplica,
que en mis labios no hay engaño. 

Mis pies están firmes en tus caminos,
y no vacilan mis pasos.
Yo te invoco porque tú me respondes, Dios mío;
inclina el oído y escucha mis palabras. 

Guárdame como a las niñas de tus ojos,
a la sombra de tus alas escóndeme.
Pero yo con mi apelación vengo a tu presencia,
y al despertar me saciaré de tu semblante. 
Vamos repitiendo expontaneamente alguno de los versos del Salmo