20 de abril de 2016

ME CONSAGRO A TI

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
Lector 1:
El sábado pasado, como no podía ser de otra manera, la Comunidad Religiosa de nuestro colegio ha celebrado a nuestra patrona; la Divina Pastora.
Una reunión en torno a María para celebrar la vocación recibida. Cada una, desde su corazón agradecido a Dios por
la llamada que un día le ha hecho; y por la fuerza recibida para  responder ¡SI, Señor! lo mismo que el beato Faustino.
Es una celebración en la que cada una expresa agradecida las gracias recibidas a los largo de los años que  ha vivido bajo la guía de María, Madre y Pastora. 
Esta mañana os invito a cada uno a unirse en una plegaria a Dios, pidiendo por cada una de estas mujeres que hacen posible, que en nuestro colegio crezca la semilla sembrada por le Beato Padre Faustino.
    (tiempo de reflexión para cada uno pedir por cada una)
Lector 2:
Presentamos a María, cada una de nuestras Religiosas y le pedimos sea su vida una llamada de Dios a interpelarnos; lo mismo que al Padre Faustino,  a cada una de ellas, a otras personas que conocemos ... nos invita a que le digamos ¡SI, Señor!, porque descubrimos en nuestro interior el camino al que Dios nos llama.
Recitamos juntos a María:
Divina Pastora, Madre mía,
Yo hijo tuyo me ofrezco a ti 
y te consagro para siempre 
todo lo que me queda de vida. 
Mi cuerpo con todas sus miserias,
mi alma con todas sus flaquezas,
mi corazón con todos sus afectos y deseos.
Todas mis oraciones, trabajos, amores,
sufrimientos y combates; 
en especial mi muerte con todo lo que le acompañe,
mis últimos dolores y mi última agonía
madre, acuérdate de este tu hijo
y de la consagración que te hace
Y si yo, vencido por el desaliento y la tristeza
Llegara alguna vez, a olvidarme de ti,
Te pido por el amor que tienes a Jesús
Me protejas como hijo tuyo
Hasta que esté contigo en el cielo.    Amén