21 de diciembre de 2017

BENDITA SEAS, MARÍA.

Nos preparamos: 

Haz un momento de silencio. Ponte en una postura cómoda y respira hondo para estar en paz por dentro. 



Rezamos juntos:
Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea, en tan graciosa belleza. 
A Ti celestial princesa, Virgen Sagrada María, te ofrezco en este día, alma vida y corazón. 
Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía. Amén.





Rezamos juntos:
Aquí estoy Padre Dios....

Nos despedimos

Madre Divina Pastora, ruega por nosotros..
San Faustino , ruega por nosotros…
Beata Victoria, ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén