24 de mayo de 2018

HA PUESTO SUS OJOS EN LA HUMILDAD


En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Recitamos juntos:
«Proclama mi alma la grandeza del Señor,
 y se alegra mi espíritu en Dios, mi Salvador; 
porque ha puesto sus ojos en la humildad de su esclava, y por eso desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada,
 porque el Poderoso ha hecho obras grandes en mí: su nombre es Santo, y
 su misericordia llega a sus fieles 
de generación en generación...»

Reflexión:
" Ha puesto sus ojos en la humildad de su esclava". A estas alturas del siglo XXI no se puede entender ni interpretar las palabras de María tal como aparecen redactadas. La humillación nunca es buena. Lo es el espíritu humilde. Nos dice Jesús "aprended de mi que soy humilde y sencillo de corazón".
María ha vivido desde la sencillez, desde el amor que pone en cada cosa de las que hace. El misterio que la habita la libera interiormente de cualquier cadena; le impide someterse a nadie y le lleva a beber de las fuentes de la vivencia del Dios que nos libera de nuestras esclavitudes.
Pensamos por un momento:
           ¿de qué soy esclavo?
           ¿soy libre a la hora de expresarme?
           ¿tengo un corazón sencillo? ¿cómo lo manifiesto a los demás?

Pedimos a María nos enseñe a tener un corazón sencillo y abierto a las palabras de Dios en nuestra vida:Dios te salve María, llena eres de gracia ...
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu ...