4 de febrero de 2019

AGARRARNOS FUERTEMENTE A LOS BRAZOS DE DIOS

No nome do Pai, do fillo e do Espíritu Santo. Amén
Lector:
El esfuerzo por alcanzar las metas que nos planteamos cada amanecer es un riesgo que corremos en cada momento del día desafiando a la noche el alcanzarlas o no.
Nadie dijo que la generosidad y la entrega fuesen fáciles de conseguir.
El camino hacia lo alto supone constancia, paciencia, desvelos y coraje... pero si persistimos en nuestro empeño de ser mejores cada día y ofrecer aquello
que somos por causas nobles y justas nuestro esfuerzo se verá recompensado.
Persistir es arriesgar, es acompañar, es proteger aquello que queremos y afianzarnos en lo que creemos.
Persistir es dejar a un lado lo negativo y dejar el tiempo pasar para poder descubrir la grandeza de aquello que vivimos.
Persistir en la fe es agarrarnos fuertemente a los brazos de Dios que siempre acompaña el camino de nuestra vida.
Reflexión: 
       - ¿Cuáles son tus metas?
       - ¿Cómo andas de constancia, de paciencia, de coraje ...?
      - ¿Qué esperas para agarrarte fuertemente a los brazos de Dios?
       - Relee el texto en silencio y quédate con algo que ayude a tu vida.


Pedimos a María nuestra Madre del cielo nos asista cada día en nuestras luchas por persistir en lo bueno, diciendo juntos:
Dios te salve María, llena eres de gracia ...
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo ...