3 de diciembre de 2019

ESPERANDO LA VISITA DEL MESIAS

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
Lector
Estamos iniciando el Adviento, tiempo de preparación y de espera. El Señor viene. No es mera visita, para luego marcharse o desaparecer. No viene para unas simples fiestas, ni para llenarnos de sentimientos para con el “niño Jesús”, ni para animarnos a consumir y repartir unos regalos. Viene a buscarnos y a quedarse con nosotros. 


Nosotros, hacemos una pausa en medio de tantas ocupaciones y tantas prisas, para poner a punto la esperanza. Que el Señor nos despierte y nos anime. Que el desencanto y la rutina no nos posean. Nos ponemos delante de Dios. Nos ponemos en sus manos. Le dejamos sitio en nuestro corazón, en nuestra vida.
Decimos juntos:

Despertemos, que empieza un nuevo Adviento, un tiempo que alumbra la esperanza. Quitemos de nuestras vidas la rutina, que la tristeza no nos invada.
Abramos, que entre la luz en nuestras vidas y se limpien de mal las miradas.
Gritemos: El Dios del amor y la ternura pasará por la puerta de tu casa. Vigila, estate atento, pues seguro, te pide que le dejes visitarla.
Y las viejas rutinas que nos duermen, quedarán para siempre trasnochadas, porque siempre su luz y su presencia nos regalan la vida renovada.
El Señor está cerca, ¿No lo sientes?, él pasa a nuestro lado y nos levanta.
¡Es Adviento! Que es tiempo inundado por la gracia. Isaías, María y el Bautista con su cálida voz nos acompañan. A los desencantados y aturdidos, a los que nada ven, ni esperan nada, a los que la injusticia ha empobrecido, ¡que alumbre con más fuerza la esperanza!
              tiempo de silencio y reflexión
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo ...