12 de mayo de 2020

MARÍA, QUIERO APOYARME EN TI

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Reflexión:
¿En quien me apoyo yo cuando me quiebro?
Doy gracias a Dios por esas personas que me apoyan. Traigo a esta oración sus nombres, su cara ...
(hacemos silencio)
¿Te apoyas en alguien más?.  Lee: 
"En aquel tiempo, había una boda en Caná de Galilea y la madre de Jesús estaba allí;  Jesús y sus discípulos estaban también invitados a la boda. 
 Faltó el vivo y la madre de Jesús le dice: 

 −No les queda vino. 

 Jesús le contesta: 
 −Mujer, déjame: todavía no ha llegado mi hora. 
 Su madre dice a los sirvientes:               
 −Haced lo que él os diga". 


¿Te apoyas en Ella?. 
¿Cómo buscas su apoyo? ¿En qué momentos?



¿Cuando pasas por delante (de Ella) tienes una mirada, una palabra... un gesto para Ella?
¿Cuántas veces haces la señal de la cruz al pasar delante de la iglesia de Fátima que allí está ella en la fachada?

¿Cuántas veces vas a verla a alguna capilla? ¿cuantas veces tomas una estampa, de Ella, en tus manos para ...?  


Compromiso para esta semana: al final del día pensar cuantos gestos he tenido de apoyarme en Ella.
Recito:
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia,
vida y dulzura, y esperanza nuestra: 
Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; 
a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora abogada nuestra, 
vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos 
y, después de este destierro, muéstranos a Jesús, 
fruto bendito de tu vientre. 
¡Oh clementísima! ¡oh piadosa! ¡oh dulce Virgen María!

  Ruega por nosotros santa Madre de Dios, 
   Para que seamos dignos de alcanzar las promesas
de nuestro Señor Jesucristo.

Amén.