14 de octubre de 2016

VICTORIA, GLORIA Y HONOR

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Lector 1
En el evangelio que nos propone hoy la liturgia leemos "A vosotros os digo, amigos míos: no tengáis miedo a los que matan el el cuerpo, pero no pueden hacer más".
Lector 2
Ésta semana es una semana grande en lo que se refiere a grandes mujeres. Mañana celebramos a santa Santa Teresa de Ávila, una mujer grande porque amaba mucho a Dios.
A la edad de 7 años, tuvo un gran deseo, ir a “tierra de moros” para que allí la descabezasen. Un tío suyo se lo impidió. A los 19 años profesó de Religiosa en la Orden de las Carmelitas. 
Destaca por sus escritos espirituales, y por las fundaciones de nuevos conventos de religiosas de Carmelitas. 
Los cristianos en sus escritos podemos encontrar un camino de fortaleza espiritual, y en los conventos de Carmelitas mujeres y hombres que la admiran y nos transmiten Amor, paz y misericordia.
Lector 1
Para nosotros esta semana también tiene el nombre de otra mujer, M. Victoria Valverde; el día 13 celebramos el aniversario de su beatificación.

M. Victoria al igual que Santa Teresa y que Santa María Soledad, ha sido una gran mujer; amiga de Dios y en salida a las llamadas que Dios le pedía.  Entrega su vida en el martirio por defender que era cristiana y por proclamar que Jesús lo era todo en su vida. El no ocultar la verdad la lleva a la muerte. Dice a sus verdugos: “mis hijas no han hecho nada, yo soy la responsable  de todo y la que debe sufrir lo que a ellas les quieran hacer".
Lector 2
Damos gracias a Dios por la vida de M. Victoria; porque ha estado grande con todos nosotros y ha permitido que una de las nuestras haya sido glorificada para ser modelo de fe en el mundo.
Escuchamos la canción dedicada a ella en el evento de su beatificación, nos fijamos en el estribillo.

VICTORIA, GLORIA Y HONOR
letra de la canción
El corazón sueña con amores
de esos que llenan muy hondo.
Y el alma, aun sabiendo que es pobre,
desea entregarse hasta el fondo.
No es el miedo, no es la pena,
ni la muerte que nace del odio.
Nada frena si fuerte es la entrega,
y la fe y el amor lo son todo.
¡VICTORIA, GLORIA Y HONOR!
AL DIOS DE LA VIDA
QUE PREMIA EL AMOR
¡VICTORIA, GLORIA Y HONOR!
AL DIOS QUE TRANSFORMA
EL MIEDO EN VALOR (BIS)
Dame tu amor, dámelo sin medida,
sostengo mi vida en tu fidelidad,
para que al fin de mis días
se vea tu fuerza en mi debilidad.
En el miedo de la lucha te espero,
en la noche de mi soledad;
y en el centro de la duda
ganó la locura del gozo de amar.
Reflexión:
¿Te atreves a dar VICTORIA al Dios qué transforma el miedo en valor?
Palabras de Santa Teresa:
nada te turbe, nada te espante
quien a Dios tiene nada le falta

¡Sólo Dios Basta!

Compromiso de vida: Reflexiona y repite a lo largo del día la frase "Dios que transforma el miedo en valor". Repítela y trata de hacerla vida en tu vida.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.