24 de mayo de 2018

LA MAMÁ DE TODOS.

Haz un momento de silencio. Ponte en una postura cómoda y respira hondo para estar en paz por dentro.
Dios está aquí, contigo.



Recordamos el video de ayer. La muerte de Jesús dejó a María muy triste. Pero Jesús le encomendó una misión muy importante: 
ser la mamá de todos. 
¡Y eso es una suerte!
Miremos a nuestras mamás, ¡qué bien nos cuidan!, nos quieren muchísimo.


Decimos en alto cosas que nos gustan de cómo nos cuidan nuestras mamás.



Juntamos nuestras manos y rezamos:



  

Cantamos juntos:





Nos Despedimos:

Madre Divina Pastora, ruega por nosotros..
San Faustino , ruega por nosotros…
Beata Victoria, ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Amén