22 de mayo de 2018

MÍRANOS CON TERNURA, MARÍA.

Haz un momento de silencio. Ponte en una postura cómoda y respira hondo para estar en paz por dentro.
Dios está aquí, contigo.



María, míranos con la ternura y el amor con que mirabas a tu Hijo Jesús, pues nosotros también somos tus hijos.
Enséñanos a ser niños con los que Dios puede contar, para todo lo que necesite; a ser amigos de Jesús, a quererle cada día un poco más, y a vivir haciendo felices a las personas que nos rodean.


Juntamos nuestras manos y rezamos:



  

Cantamos juntos:




Nos Despedimos:

Madre Divina Pastora, ruega por nosotros..
San Faustino , ruega por nosotros…
Beata Victoria, ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Amén