10 de febrero de 2021

... Y VIÓ DIOS QUE TODO ERA BUENO

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

Os voy a presentar el reto del mes de febrero; un reto que nos une a todos los que formamos parte de los colegios de Calasancias y que quiere ser un medio de interrelación de unos con otros.

Este mes va de Educación ecológica.

Conoce

El Papa Francisco nos invita a no sólo pasar de lo exterior a lo interior para descubrir la acción de Dios en nosotros, sino a encontrar a Dios en todo lo que nos rodea y de este modo custodiarlo con nuestro estilo de vida. Respecto a  esto nos dice, "el ser humano y  
la naturaleza deben ser pensados en su interdependencia. 
La carencia del cuidado de nuestra interioridad se refleja en la carencia del cuidado de la exterioridad".

¿Pensaste alguna vez que el cuidado de lo que te rodea influye en el cuidado de tu interior?

Cuida

Los humanos hemos adoptado costumbres que perjudican a la Tierra y a nosotros mismos. Algunas veces nos olvidamos de que a las nuevas generaciones le queremos dejar un planeta más sano en el que se sientan a gusto. 

Te invito a que pienses en las cosas que aprendes en tu colegio que debemos seguir enseñando para dejar a las nuevas generaciones un entorno más sano; dicho con otras palabras, para conseguir una mayor concienciación ecológica.

Puedes compartir tus pensamientos participando en el reto. Para ello entra en la sección de este blog RECURSOS CALASANCIOS, pinchando en el genially en el apartado Participa.

Contempla 

Las lecturas de esta semana en la Misa nos narran los relatos de la creación del libro del Génesis, Dios nos ha encargado el cuidado de lo que con tanto amor creó. Volvamos nuestra mirada al corazón de Dios y tomemos en serio este encargo que Dios nos hace, cuidarnos y cuidar.
Rezamos juntos:
Al respirar el aire que nos sustenta
recordamos tu amor, Dios,
que nos da vida.

Señor, llénanos de compasión por la creación,
vacíanos de apatía, egoísmo y temor,
de todo pesimismo y titubeo.


Infúndenos solidaridad
con todos los que sufren ahora
y con las generaciones futuras que sufrirán
por nuestra irresponsabilidad ambiental.

Muévenos a actuar
para salvar nuestra Tierra
y construir un futuro más humano y más saludable.
Amén.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en un principio ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén. 

9 de febrero de 2021

DIOS, TU NUNCA ME ABANDONES

Empezamos el día con una historia:

Una noche tuve un sueño... Soñé que estaba caminando por la playa con Jesús y, a través del cielo, pasaban escenas de mi vida.

Al principio, Jesús me mostró los momentos más felices de mi vida. Por cada escena que pasaba, percibí que quedaban dos pares de pisadas en la arena: unas eran las mías y las otras las de Jesús.

Me llené de alegría al comprobar que Jesús siempre había estado conmigo. De pronto,

8 de febrero de 2021

VIERNES DE DOLORES

"Señor, que yo llore contigo, que llore con tu pueblo, que sufre. Hay tantos que lloran hoy ... "

Delante de un mundo que sufre tanto, de tanta gente que sufre las consecuencias de esta pandemia,  ¿soy capaz de llorar?.
Llorar con los ancianos solos, con los hospitalizados, con los luchan por vivir en las salas de espera, con los padres que a consecuencia de esta cuarentena ven que lo que llega el sueldo para lo necesario... ¿Acompaño al que sufre con mis lágrimas de dolor?.
¿Por lo que lloro yo? y ¿cómo lloro?
¿Lloro con el corazón, lloro con amor?
Traigo a mi oración a los que lloran a consecuencia del sufrimiento que tienen o del que sienten al percibir el dolor de los demás. 
      tiempo para la reflexión
Pienso en la última vez que yo he llorado. Le pongo situación. ¿Por qué he llorado? ¿Cómo me siento trayendo a mi presente aquel momento?
Presento a Dios mi vida y le pido que me enseñe a ver no sólo con los ojos sino también con el corazón.
Pido a María, la madre del cielo, me ayude hacerlo realidad.


4 de febrero de 2021

NO TE RINDAS

In the name of the Father, the Son and the Holy Spirit. Amen.
Lector:
Quien tenga miedo a andar,
que no se suelte de la mano de su madre;
quien tenga miedo a caer, que permanezca sentado;
quien tenga miedo a escalar, que siga en el refugio;
quien tenga miedo a equivocarse de camino,
que se quede en casa...

Pero quien haga todo eso ya no podrá ser seguidor de Jesús,
porque lo propio de sus seguidores es arriesgarse.
Podrá decir que ama,  pero no sabe amar,
porque amar es ser capaz de arriesgar por otros.

                         (silencio)
Recitamos juntos:
Hail Mary,
full of grace,

The Lord is with thee.
el Señor es contigo y Bendita tu eres entre todas las mujeres y bendito el fruto ....

Holy Mary,

Mother of God,

ruega por nosotros pecadores ...
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu ...

3 de febrero de 2021

SAN BLAS

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
Lector 1:
«San Blas bendito, que se ahoga este angelito.»
¿Quién no escuchó esta jaculatoria, cuando se hacía apurada la situación del niño que se tragó una bola o quedó sin respiración cuando el caramelo o el chicle se le coló indebidamente? 
Al tiempo que se intenta facilitar la expulsión del cuerpo extraño, se invoca a uno de los santos más populares, cercanos y amables de la antigüedad cuyo culto se extendió durante la Edad Media por toda la cristiandad y ha llegado a nuestra cultura como protector de los males de garganta.
Lector 2:
Hoy celebramos su fiesta.
Y lo curioso es que de Blas se sabe poco porque su vida solo se escribió cuando pasaron más de cuatro siglos desde que murió. Naturalmente, las Actas están llenas de fantasías que el pueblo había ido amontonando con el paso del tiempo agradecidos por los favores recibidos de san Blas.
Nació en Sebaste –actual Sivas–, en la segunda mitad del siglo III. Era un armenio.
Dicen que fue médico –entiéndase de cuerpos–, pero aseguran también que ejercía del mismo modo, con la misma pericia y con estupenda generosidad la medicina en las almas. Era la caridad la virtud que le impulsaba a hacer el bien, dando consuelo para los remordimientos y paz en las tempestades de dentro.
Así que lo eligieron obispo por aclamación del clero local y el pueblo.
Lector 1:
Las circunstancias externas eran extremadamente difíciles por la persecución de Diocleciano y de sus sucesores.
Cuenta el relato de su vida que aquel sabio y bondadoso obispo, Blas, se refugió en las montañas y desde allí mantenía contacto con sus fieles esporádicamente y en oculto, consolándoles y fortaleciéndoles con su ejemplo y palabra. 
Se le juzga por blasfemo y se le martiriza. Fue decapitado en el año 316.
Lector 2:
Su culto se extendió por todo Oriente y, luego, por Occidente. Llegó hasta nuestros días y en el día de hoy en muchos de nuestros pueblos y ciudades se recuerda a este hombre de fe que nos protege.
El mayor eco que encontró en el pueblo es el de protector para los males y enfermedades de garganta. 
Y juntos le pedimos su protección:
San Blas, que lleno de júbilo, en el camino a la cárcel, 
obrasteis prodigios y salvasteis la vida de un niño
que se moría ahogado por una espina que tenía atravesada en la garganta, 
alcanzadnos del Señor la gracia de vernos libres de todas las enfermedades de la garganta y
emplear a ésta siempre para la gloria de Dios.
No permitas que utilicemos nuestras gargantas para no hacer el  bien. 
San Blas nuestro consuelo, por tu martirio líbranos de enfermedades. Amén

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Amén


2 de febrero de 2021

LA PURIFICACIÓN

 En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

Hoy celebramos los cristianos una fiesta de María, la Purificación, la Candelaria ... a nuestra madre del cielo le confiamos nuestro día. Unida a esta fiesta de María, celebramos el día de la Vida Consagrada, de la Vida Religiosa. Fiesta que para un grupo de mujeres que están con nosotros hoy no le pasa indiferente, celebran su día. Para comprender el sentido de esta celebración te invito a ver el siguiente video:



Nuestra oración a María hoy va a ser por estas mujeres que se encuentran entre nosotros, y que han encontrando el sentido de su vida sintiendo al otro "hermano".                        ¿Las has descubierto?               

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, 

vida, dulzura y esperanza nuestra. 

Dios te salve. 

A Ti clamamos los desterrados hijos de Eva, 

a Ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. 

Ea, pues, Señora Abogada Nuestra, 

vuelve a nosotros tus ojos misericordiosos, 

y después de este destierro, muéstranos a Jesús,

fruto bendito de tu vientre.

Oh, clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María. 

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, 

para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

Amén


 


1 de febrero de 2021

 En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

Jesús, quiero buscar tu rostro en los acontecimientos de mi vida, quiero encontrarte en lo que veo y en lo que mis ojos no llegan a ver, en lo que entiendo o dudo desde la razón, en lo que se mueve en mi corazón.

Jesús, tu rostro a veces se me ha difuminado, no he distinguido tu expresión, es como una nube que a veces te envuelve y cubre el camino entre tú y yo.

¿Habrá sido esa nube lo profundo de mi corazón que no te llega a alcanzar?

¿Será que se me empaña el alma,  cuando no te encuentro tal y como yo te quiero encontrar?

Espero pacientemente que esa nube pase y me deje descubrirte en lo profundo. Tu figura borrosa me dice que estás detrás, esperándome, atento a mis pasos, mirándome sin que te vea.

Sé que Tu rostro se va aclarando a medida que mi corazón se abre a Ti.

Te encuentro dentro de mí. Te encuentro en mi vida y en el acontecer diario.

Te encuentro en las personas que caminan a mi lado, en aquellas que son parte de mi y también desean hallarte.

Tú no te escondes a nuestros ojos, tan solo nos haces ver que más allá de lo que vemos, está tu mano de Padre y Amigo.

Tus brazos abiertos me acogen tal cual soy, con mi grandeza y pequeñez.

Deseo contar contigo siempre... siempre contigo, Jesús.

Hoy te confío mis preocupaciones; te pido para que nos libres de esta pandemia que estamos viviendo. Es difícil verte en este momento de tanto sufrimiento. Te lo pedimos juntos: 

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre;

venga a nosotros, tu Reino;

hágase tu voluntad en la Tierra como en el cielo ....